En nuestro despacho, intentamos por todos los medios llegar a acuerdos tanto económicos como personales en relación con los hijos. Una parte fundamental, que entendemos que es la más importante en las relaciones de pareja. Sin embargo, hay veces que los esfuerzos por llegar a consensos se hacen imposibles y no nos queda más remedio que solicitar un divorcio contencioso.
¿Qué es un divorcio contencioso?
Un divorcio en el que no hay acuerdo. Es por lo tanto en estos casos cuándo hay que pedir al Juez que medie, y dicte una sentencia como considere.
El camino, para divorciarse de forma contenciosa, no es fácil, y la mayoría de las veces la solución judicial no contenta a ninguna de las partes. Uno de los motivos es debido a que el Juez es alguien que no conoce la vida familiar y económica de las partes, y que decidirá según las pruebas que ambas partes aporten. Por lo tanto, es muy importante un buen asesoramiento desde el principio, antes de presentar una demanda contenciosa, hablar con un abogado, contarle los problemas familiares y económicos, y sobre todo contar con pruebas suficientes para poder apoyar nuestras pretensiones.
Tras una primera consulta con un especialista, sabremos a que atenernos con nuestras expectativas y como podemos afrontar los problemas, y en nuestro despacho, esa PRIMERA CONSULTA es gratuita.